Arquitectura sostenible y la mejora en eficiencia energética

La arquitectura sostenible es un concepto de diseño arquitectónico de manera sostenible o sustentable, que busca optimizar recursos naturales y sistemas de la edificación, minimizando el impacto constructivo sobre el medio ambiente y sus habitantes.

Principios de la arquitectura sostenible:

  • Estudio de los recursos naturales y características del entorno en que se desarrolla el proyecto constructivo, para obtener el máximo rendimiento con el menor impacto.
  • La optimización de los recursos y materiales de construcción, primando los de bajo contenido energético frente a los de alto contenido energético.
  • Consumo eficiente de energía para calefacción, refrigeración, iluminación y otros equipamientos, cubriendo el resto de la demanda con fuentes de energía renovables.
  • La búsqueda del mejor balance energético global de la edificación, abarcando las fases de diseño, construcción, utilización y final de su vida útil.
  • Mejora global de la calidad de vida de los ocupantes de la edificación.

Eficiencia energética y arquitectura sostenible

La eficiencia energética es una de las principales metas de la arquitectura sostenible. Este concepto de arquitectura utiliza diversas técnicas para reducir las necesidades energéticas de edificios mediante el ahorro de energía y para aumentar su capacidad de capturar la energía del sol o de generar su propia energía.

Entre estas estrategias de arquitectura sostenible se encuentran la calefacción solar activa y pasiva, el calentamiento solar de agua activo o pasivo, la generación eléctrica solar, la acumulación freática o la calefacción geotérmica, y más recientemente la incorporación en los edificios de generadores eólicos.

Las consideraciones especificadas se refieren tanto a aspectos concernientes a los materiales utilizados, tecnologías utilizadas para obtener una mayor eficiencia energética de la vivienda y las técnicas de construcción.

Calefacción eficiente

Los sistemas de climatización (ya sea calefacción, refrigeración o ambas) son un foco primario para la arquitectura sostenible porque son típicamente los que más energía consumen en los edificios.

Enfriamiento eficiente

Este concepto de enfriamiento utiliza el refrescamiento pasivo como su mejor técnica de eficiencia energética pero cuando por condiciones particulares sea imposible su uso, como por ejemplo, edificios en sectores urbanos muy densos en climas con veranos cálidos o con usos que implican una gran generación de calor en su interior (iluminación artificial, equipamiento electromecánico, personas y otros) será necesario el uso de sistemas de aire acondicionado.

Refrescamiento pasivo

En climas muy cálidos donde es necesario el refrescamiento el diseño solar pasivo también proporciona soluciones eficaces. Los materiales de construcción con gran masa térmica tienen la capacidad de conservar las temperaturas frescas de la noche a través del día. Para esto es necesario espesores en muros o techos que varían entre los 15 a 60 cm y así utilizar a la envolvente del edificio como un sistema de almacenamiento de calor. Es necesario prever una adecuada ventilación nocturna que barra la mayor superficie interna evitando la acumulación de calor diurno.

Producción de energías alternativas en edificios

Las energías alternativas en la arquitectura implican el uso de dispositivos solares activos, tales como paneles fotovoltaicos o generadores eólicos que ayudan a proporcionar electricidad sostenible para cualquier uso. Si los techos tienen pendientes hay que tratar de ubicarlos hacia el mediodía solar con una pendiente tal que optimice la captación de la energía solar a fin que los paneles fotovoltaicos generen energía con la eficacia máxima.

Linkehome un estudio de arquitectura sostenible en Valencia

El equipo de arquitectos de Linkehome de Valencia tiene en cuenta todas las especificaciones de la arquitectura sostenible y busca en todos los proyectos de arquitectura su implantación y la obtención de los mejores valores en eficiencia energética posibles, con el mínimo impacto en el presupuesto de cada proyecto de vivienda.